
La salud mental en el adulto mayor es tan importante como la física. Con el paso del tiempo pueden aparecer cambios como la jubilación, la pérdida de seres queridos o la disminución de algunas capacidades, lo que puede afectar el estado de ánimo. Sin embargo, envejecer también puede ser una etapa de tranquilidad, aprendizaje y disfrute si se cuida el bienestar emocional.
El cuidado del cuerpo influye directamente en la salud mental. Actividades como caminar, bailar o hacer ejercicios suaves liberan endorfinas, que generan bienestar y reducen el estrés y la ansiedad.
Otro aspecto importante es expresar emociones. Hablar sobre lo que se siente, ya sea con familiares, amigos o profesionales, evita que las emociones negativas se acumulen. Pedir ayuda no es señal de debilidad, sino de cuidado personal.
Por último, es clave mantener rutinas y propósito de vida. Tener actividades diarias, metas sencillas o responsabilidades (como cuidar una planta, ayudar en casa o participar en actividades) da sentido y motivación.


